Crédit Mutuel Arkéa, un grupo bancario francés, anunció que casi todos sus servicios estaban de nuevo en línea el miércoles tras un ciberataque que parece haber implicado el robo de fondos de la propia cuenta del banco y su posterior conversión a criptomonedas. El banco aseguró que los depósitos de los clientes siguen seguros, pero la brecha provocó retrasos en ciertas transferencias mientras la entidad realiza controles de seguridad e implementa salvaguardas adicionales.

Cómo se desarrolló la brecha

Según Cointelegraph, los atacantes obtuvieron acceso a través de una plataforma de proveedor de servicios en lugar de la filial de banca online de Arkéa, Fortuneo. Una vez dentro, trasladaron el dinero del banco a instituciones financieras externas, paso que probablemente facilitó la conversión a criptoactivos. Las primeras pistas públicas surgieron cuando se detectaron retiros desde exchanges de cripto, lo que llevó a la firma de análisis blockchain Bitquery a rastrear el flujo de fondos.

Participación de exchanges de cripto

El investigador on‑chain ZachXBT identificó más de $106 millones en retiros sospechosos el lunes y luego elevó la estimación a más de $133 millones tras descubrir $27 millones adicionales. Su análisis vinculó los flujos a cuentas en Kraken, Crypto.com y OKX. Tanto Kraken como Crypto.com confirmaron que habían restringido o bloqueado las cuentas involucradas, pero mantuvieron que sus plataformas siguen seguras.

Respuesta del banco y próximos pasos

Arkéa confirmó el incidente, indicando que algunos de los fondos robados fueron congelados y que los esfuerzos de recuperación continúan. Aunque el banco se negó a verificar las cifras exactas de la pérdida, describió la magnitud como “aproximada”. La institución subrayó que los fondos de los clientes no se vieron afectados y que sigue evaluando el impacto financiero del ataque.

Qué observar a continuación

Los reguladores podrían examinar el papel de los proveedores de servicios externos en la seguridad bancaria, y análisis forenses adicionales podrían revelar destinos cripto adicionales para los activos robados. Los observadores también vigilarán cualquier acción legal contra los exchanges involucrados y las actualizaciones de Arkéa sobre la evaluación final de pérdidas y medidas de remediación.